Eduardo Casal, nacido el 21 de febrero de 1958 en Olivos, Argentina, es el procurador general de la Nación, el máximo cargo que ejerce un fiscal dentro del Ministerio Publico Fiscal de la República Argentina. Como el máximo exponente de los fiscales, Casal responde ante la Corte Suprema de la Justicia de la Nación. Es abogado, fiscal y se convirtió en el mayor procurador general de la Nación con más tiempo en el cargo (asumió en 2017).
La particularidad del dato es que su tiempo al frente de la procuraduría se debe a un interinato. Casal, cuando la antigua procuradora abandonó el cargo, la sustituyó ante su antigüedad en la Corte Suprema y desde ahí que ininterrumpidamente superó todos los obstáculos. En algunas ocasiones, el abogado mencionó que antiguos gobiernos intentaron destituirlo.
Sin entrar en polémica, el fiscal, durante una entrevista, aseguró que “a pesar de la falta del titular, la procuración siguió funcionando conforme” y mencionó la palabra “institucional” para resaltar el proceso exitoso. Desde 2017 en adelante, el máximo representante de los fiscales en los tribunales nacionales y en la Corte Suprema lidera el cargo y afirma que en el medio “pasaron muchas cosas”.
Nueve años han transcurrido desde el ascenso interino de Casal. ¿En el medio? “Tres administraciones, una pandemia, la aceleración del trabajo digital” enumeró el abogado, quién no se calló y específico las amenazas que recibió por parte de un partido político. El fiscal atribuyó esas amenazas a un cambio de leyes para reducir el consenso en el Senado y un cambio en la administración.
¿Por qué Eduardo Casal se ha convertido en el procurador general de la Nación con mayor tiempo en el cargo y nadie lo reemplazó?
El abogado, previo a su asesino como interino, fue procurador fiscal ante la Corte Suprema de la Nación. Debido a su antigüedad y su estancia en el Ministerio Público Fiscal, fue designado como nuevo procurador general en 2017 y desde allí que nadie lo sustituyó. ¿Por qué? Primero, el fiscal resistió a los reiterados ataques y amenazas por parte de actores políticos.
El Presidente y el Senado se encargan de seleccionar un nuevo procurador general titular. El Presidente, generalmente, es quién propone un candidato y en el Senado se debate el nombre. Ante la falta de un consenso político, donde en el Senado se necesitan dos tercios para avalar un nuevo procurador, la decisión nunca llegó a buen puerto y el interino se mantiene en el cargo.
A lo largo del proceso surgieron varios nombres titulares para la procuración, pero Casal aclaró que “son decisiones de carácter político, básicamente guiadas por criterios de oportunidad, mérito y conveniencia”. En resumen, el procurador general ya lleva el tercer mandato en cuanto a los gobiernos que pasaron. El primero fue la presidencia de Mauricio Macri, luego vino Alberto Fernández y en la actualidad Javier Milei.
En la mayoría no fue prioridad pero ante la falta de consensos y postulantes oficiales, el fiscal permanece en el cargo, batió un récord y va por más. La otra parte de la noticia es que Casal, al igual que el Ministerio Público Fiscal, es consciente de la escasez de fiscales y las “sillas vacías” que figuran.
¿Qué dijo Eduardo Casal ante la falta de fiscales?
La situación es delicada. La falta de fiscales se hace notar y el máximo exponente de los fiscales para la Corte Suprema de la Nación remarcó que ante la escasez, varios de ellos están con “sobrecarga de tareas”. El dato duro y preocupante para la procuración es que desde el interinato de Casal tan solo se designaron nueve fiscales, es decir, uno por año.
Con el objetivo de minimizar el contexto, el abogado reflexionó y dijo que la situación no solo pasa en el Ministerio Publico Fiscal sino que acontece en “cargos de la Defensoría y la judicatura”. El interino del cargo ya elevó el problema en el Ministerio, aunque con el cúmulo de cosas, dijo que es un “problema más”.
Según La Nación, un periódico argentino histórico, hay un 33% de vacantes disponibles (337 posiciones). El medio recolectó el dato duro y detalló que esta escasez afecta un 30% al Poder Judicial. Casi quince meses atrás, dentro del Ministerio Publico Fiscal, había alrededor del 43% de los cargos sin ocupar.
Contra todo tipo de problemas, Eduardo Casal enfrenta el año con un presupuesto más acotado que el año pasado y dejó en claro que la “administración es muy austera”. Varias de las inversiones por hacerse se han postergado ante la falta de dinero. Con el problema de las vacantes, es uno de los problemas que mencionó el abogado que se acumulan en el calendario.
Un contexto incómodo e inestable que no altera los planes del procurador general de la Nación, quién desde 2017 asumió un interinato, padeció la pandemia, las embestidas de distintos gobiernos, y permanece en el cargo, a tal punto de haberse convertido en el fiscal con más tiempo en la procuración general de la Nación.