Martín Schrimpf es un investigador especializado en NeuroAI, un campo interdisciplinario que anexa la neurociencia con la inteligencia artificial y los sistemas computacionales avanzados. El experto en NeuroAI intenta comprender el funcionamiento del cerebro mediante la tecnología. Actualmente trabaja sobre modelos de inteligencia artificial inspirados en las neuronas humanas.
Schrimpf es docente y asistente en el Instituto Neuro-X de la Escuela Politécnica Federal de Lausana, un centro calificado como pionero en la materia, ya que integra las neurociencias con sistemas avanzados de IA, neurotecnología y neurocomputación. Allí se desempeña como líder de un grupo de investigación que intenta comprender el funcionamiento del cerebro ante estimulaciones computacionales.
Martin realizó una Licenciatura en Ciencias enfocada en Sistemas de Información; luego hizo una Maestría en Ingeniería de Software y, por último, completó un Doctorado en el Instituto Tecnológico de Massachusetts, donde profundizó sus conocimientos en ciencias del cerebro y cognitivas. También es profesor de dos cursos: uno enfocado en los fundamentos de las neurociencias para ingenieros y otro referido a sistemas computacionales.
¿Por qué es una persona destacada? Dentro del rubro, junto a la Escuela Politécnica de Lausana —donde integra una de las primeras instituciones del campo en analizar cada ítem— ha sido reconocido por diferentes empresas y revistas por su influencia en el área. Revistas científicas y MIT News han destacado el trabajo del especialista formado en el MIT.
Schmidt Sciences es una organización científica que plantea y ofrece soluciones mediante la ciencia y la tecnología. Uno de sus programas es AI 2050, al que pertenece Martin, ya que recibió una beca por parte de la organización. A lo largo de su carrera ha obtenido numerosas becas por sus innovaciones dentro del campo.
El científico recibió varios premios por parte de organizaciones científicas. Junto a su emprendimiento, fue finalista del premio Google.org Impact Challenge, una iniciativa de la empresa tecnológica que pretende financiar los mejores proyectos innovadores presentados por jóvenes.
¿Qué busca Martín Schrimpf dentro de la NeuroAI?
El especialista pone a prueba a distintas personas en tareas de visión y lenguaje y luego replica la mecánica con modelos de IA. ¿Para qué? Las evidencias que dejan los seres humanos se utilizan para reproducirlas en los modelos de inteligencia artificial y así lograr una inteligencia similar entre ambas partes.
Como investigador, Martin apunta a comparar ambos modelos y tratar de igualar la inteligencia y la comprensión de las neuronas humanas. Brain-Score es una de las startups que ha fundado a lo largo de su carrera. La empresa cuenta con una base de datos extensa que alberga cientos de registros y modelos humanos.
“Las redes neuronales artificiales tienen una similitud a nivel neuronal con las unidades de procesamiento del cerebro”, aseguró Martin, quien luego afirmó que la parte más complicada de su trabajo es el “análisis de datos”. En una entrevista, el nacido en Alemania manifestó su deseo de descubrir un gemelo digital del cerebro y comentó que eso es lo que intenta desarrollar en su empresa.
El investigador, consciente del alcance y los límites de la IA, detalló que hay zonas donde la tecnología está “lejos de influir”, aunque se muestra optimista respecto de los resultados actuales. La visión y el lenguaje fueron los primeros pasos impulsados por Brain-Score.
Previo a su trabajo en su propia startup, así como en otras que fundó en el pasado, el alemán trabajó en el MIT, en Salesforce Einstein —la división de inteligencia artificial de la empresa— y tuvo un breve paso por la Escuela de Medicina de Harvard como investigador en neurociencia.
Brain-Score, la plataforma de Schrimpf
Brain-Score, la startup fundada por el investigador, recaba datos, analiza y comprende la función neuronal del cerebro humano mediante tareas de visión y lenguaje, y utiliza esos prototipos para replicarlos en modelos de inteligencia artificial. Una vez completado ese proceso, la empresa ofrece estos modelos a distintos expertos para que los investiguen y desarrollen nuevos prototipos.
La neurocomputación, la neurotecnología y todo el universo del NeuroAI se articulan con las ciencias cognitivas y la comprensión del cerebro humano. Ambos campos se integran en función de los objetivos de la organización. El alemán estableció un sistema de puntuación para todos los modelos implementados: se ordenan de mayor a menor y se aplica el concepto de “benchmark” como punto de referencia y comparación.
Dentro del sitio web se resaltan los dos modelos introducidos por Martin Schrimpf: visión y lenguaje. En una entrevista, el alemán dejó en claro que estas dos réplicas son las más accesibles y factibles para recabar datos con IA.
Martin Schrimpf se ha convertido en un referente dentro del NeuroAI. Sus reconocimientos internacionales y el impacto de su startup consolidan su influencia actual en el campo.