Horacio Azzolin, nacido en Argentina, es un abogado especialista en ciberdelito y que conduce la Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia, un espacio que pertenece al Ministerio Público Fiscal. El abogado formado en la UCA cuenta con más de 25 años de trayectoria en el ámbito judicial y es experto en temas del cibercrimen y sistemas informáticos, redes sociales y la expansión tecnológica que ha potenciado esta problemática.
Desde 2008 que es fiscal federal dentro del Ministerio Público Fiscal. El destino y sus ganas lo pusieron dentro del rubro tecnológico y del ciberdelito. Hace unos años que es titular de la UFECI, un espacio centrado en la ciberdelincuencia, es decir, actividades ilícitas y delitos que se producen dentro de entornos digitales. El avance de la tecnología, las nuevas formas de pago, las billeteras virtuales y el robo de datos profundizaron la crisis.
“El uso responsable de las tecnologías también tiene que ser parte del programa de estudios, adecuado a las edades para amigarse con la tecnología y explicarles que ésta también tiene determinadas cuestiones que hay que tener en cuenta” señaló el fiscal hace un tiempo, en medio de una analogía con la educación sexual y la responsabilidad de concientizar desde las instituciones educativas.
Desde 2008 que está implicado en las acciones del Ministerio Público Fiscal y desde 2013 que se ha especializado en el ciberdelito y todas las problemáticas digitales. En 2015 asumió la titularidad de la UFECI y por aquellos años también se hizo cargo de una Procuraduría especializada en su tema.
El rol de Horacio Azzolin en el Ministerio Público Fiscal y el trabajo en la Unidad Especializada en Ciberdelincuencia
Dentro del sitio web oficial del UFECI, un apartado del Ministerio Público Fiscal, resaltan varias funciones del espacio. Entre ellas coinciden en una articulación con organismos, instituciones, unidades fiscales y procuradurías para abordar el tema y plantear soluciones y estrategias eficaces. También la idea de un desarrollo de estudios, investigaciones y actividades para profundizar el conocimiento sobre el tema.
La titularidad de la Unidad Especializada no solo le ha dado un lugar de privilegio, sino que le permitió representar a la Unidad en diversos foros nacionales e internacionales para profundizar sobre el tema. Incluso ha sido seleccionado como punto de contacto para otras organizaciones internacionales de la región. Su trabajo lo complementa con fuentes nacionales que abordan crímenes con las últimas tecnologías.
¿Ciberdelincuencia? Los delitos que suceden en el entorno digital y que Azzolin supervisa mediante la capacitación e implementación de tecnología, con el fin de promover la justicia y abastecerse de las nuevas fuentes de información que circulan en las redes. “Entonces, es necesario estar informados de la tecnología que usamos, y sabiendo cuáles pueden ser las cuestiones en las que hay que poner atención, la seguridad en nuestros dispositivos o la de nuestras conexiones” remarcó durante una entrevista en 2019.
Azzolin, en varias ocasiones, ha señalado que lo más importante de la tecnología no es la información sino el “consumo responsable” que tienen los “niños, el Estado” y otras fuentes. El especialista insiste en las campañas de concientización, no solo en las escuelas, sino en la sociedad en general para prevenir casos de ciberdelito.
La Red Iberoamericana de Cooperación Jurídica Internacional es una que se ha puesto en contacto con el abogado, así como otras plataformas tecnológicas. Desde su posición, Azzolin planifica y coordina debates y provee ayuda hacia distintas unidades fiscales o procuradurías. El fiscal también ha impulsado programas de capacitación para colegas dentro del ámbito judicial.
¿Cómo hace Azzolin para prevenir a las personas del ciberdelito?
Uno de los desafíos más importantes que tiene Azzolin por delante es el manejo entre los organismos, fiscales y organizaciones nacionales e internacionales que se interesan por el tema. El fiscal federal es un nexo entre los órganos que están en el Ministerio Publico Fiscal y las unidades independientes., así como la prevención hacia las personas.
“Lo que podemos tratar de hacer es que la comunidad esté más protegida, y eso a veces depende de nosotros y a veces depende de ellos” sintetizó el abogado con respecto a la situación de las personas en Internet y la tecnología. ¿Y la contra? Azzolin dijo: “La contrapartida de eso es que el escenario cambia todo el tiempo, si bien le podemos “ganar” a ciertos peligros, aparecen nuevos”. La digitalización, entre otras cosas, provoca un entorno cambiante y dinámico, y de esto habla el abogado.
El formado en la UCA provee espacios formativos y de capacitación dentro del Ministerio Público Fiscal para ofrecer soluciones ante panoramas de ciberdelito. Horacio Azzolin tiene por delante un trabajo desafiante, sobre todo por los constantes cambios que ofrece la tecnología y los ciberdelitos que son conscientes del entorno cambiante. Como titular de la UFECI, trabaja junto a grandes organizaciones y en conjunto con individuos para ofrecer un contexto distintos y preventivo.