Ted Sarandos

Ted Sarandos defendió la compra de Warner Bros. y HBO Max, pero Netflix terminó retirándose cuando el precio dejó de justificar la operación.
Share

Netflix pasó casi tres décadas creciendo principalmente con productos y contenidos propios. Por eso sorprendió cuando, en diciembre de 2025, Ted Sarandos firmó un acuerdo para comprar los estudios Warner Bros. y HBO Max.

La operación terminó de otra manera.

Después de tres meses de competencia con Paramount, una audiencia en el Senado y varias subas de precio, Netflix decidió retirarse. Lo hizo en menos de dos horas y terminó cobrando una indemnización de 2.800 millones de dólares.

La compra de Warner

Netflix quería quedarse con el estudio de cine y televisión y con HBO Max. Los canales de cable, entre ellos CNN, iban a quedar separados en una nueva compañía llamada Discovery Global.

Cuando Paramount empezó a presionar con otra oferta, Netflix modificó su propuesta y pasó a ofrecer todo en efectivo: 27,75 dólares por acción, con un valor empresarial de 82.700 millones.

Sarandos defendía la operación porque Warner tenía negocios que Netflix no había construido.

Entre ellos estaban la distribución cinematográfica y la producción de series para otros estudios y plataformas.

También señalaba que ocho de cada diez suscriptores estadounidenses de HBO Max ya pagaban Netflix. Su idea era que una combinación de ambos servicios podía ofrecer mejores precios y reducir cancelaciones.

Netflix, además, llegaba fuerte a la negociación. Durante 2025, sus ingresos crecieron un 16%, la ganancia operativa avanzó un 30% y la plataforma superó los 325 millones de suscriptores.

Paramount sube la apuesta

Paramount Skydance, dirigida por David Ellison, quería quedarse con toda Warner.

Presentó una oferta hostil de 30 dólares por acción y dejó abierta la posibilidad de llegar a 31.

Sarandos respondió cuestionando las cuentas de su rival. Calculó que Paramount necesitaría reducir unos 16.000 millones de dólares para bajar el endeudamiento de la operación y también señaló que la compra pondría a CNN y CBS News bajo un mismo grupo.

Netflix buscó, además, apoyo dentro de Hollywood y pidió a los sindicatos que respaldaran públicamente su propuesta por el impacto que podía tener sobre el empleo.

A mediados de febrero decidió darle espacio a Warner para negociar. Le concedió una dispensa de siete días para hablar con Paramount mientras se acercaba la votación de los accionistas prevista para el 20 de marzo.

Frente al Senado

Sarandos también tuvo que defender la operación en Washington.

Ante el subcomité antimonopolio sostuvo que Netflix representa alrededor del 9% del tiempo total de televisión en Estados Unidos y que, incluso sumando Warner, la participación se acercaría al 10%.

También insistió en que YouTube compite directamente con Netflix y lidera buena parte del tiempo de visualización en streaming.

Según Sarandos, las producciones de la compañía generaron más de 155.000 empleos en Estados Unidos. Netflix, además, estaba invirtiendo 1.000 millones de dólares en un nuevo complejo de producción en Fort Monmouth, Nueva Jersey.

La audiencia tuvo momentos tensos.

Mike Lee cuestionó que YouTube pudiera considerarse realmente un competidor por el mismo contenido. Cory Booker mencionó operaciones financieras de Donald Trump vinculadas con Netflix y Warner después del anuncio del acuerdo. Josh Hawley presionó a Sarandos por los pagos residuales y otros senadores republicanos preguntaron por contenidos infantiles y posiciones políticas dentro de la empresa.

Sarandos asumió, además, un compromiso concreto: mantener una ventana de 45 días en salas para las películas de Warner.

El precio dejó de cerrar

La definición llegó a fines de febrero.

Paramount subió su oferta a 31 dólares por acción y Warner le dio a Netflix cuatro días hábiles para decidir si quería mejorar la suya.

Netflix respondió en menos de dos horas.

No iba a subir.

Al mismo tiempo, Donald Trump había pedido públicamente que Netflix apartara de su directorio a Susan Rice, exfuncionaria de tres administraciones demócratas, y había advertido sobre posibles consecuencias si eso no ocurría.

Dentro de Netflix, sin embargo, la explicación de la retirada fue económica.

El director financiero Spence Neumann dijo que Warner era una compra atractiva al precio correcto, pero no algo que Netflix necesitara a cualquier costo.

El mercado apoyó la decisión. Las acciones de Netflix subieron alrededor de un 10% después del anuncio.

Paramount, además, terminó asumiendo el pago de los 2.800 millones de dólares que Warner debía abonarle a Netflix por cancelar el acuerdo.

Después de Warner

Paramount siguió adelante y, en abril, los accionistas de Warner aprobaron una operación valuada en 111.000 millones de dólares, todavía sujeta a la autorización de los organismos regulatorios.

Netflix volvió entonces a concentrarse en su propio crecimiento.

Para 2026 proyecta invertir alrededor de 20.000 millones de dólares en contenido, un 10% más que el año anterior. La compañía espera ingresos de entre 50.700 y 51.700 millones de dólares y un margen operativo del 31,5%.

Eso no significa que Sarandos haya descartado nuevas compras.

Su posición es que Netflix debe seguir creciendo internamente, pero aprovechar adquisiciones cuando aparezca una oportunidad que tenga sentido.

Como ejemplo mencionó InterPositive, la startup de herramientas de inteligencia artificial para cine de Ben Affleck, por la que Netflix podría terminar pagando hasta 600 millones de dólares.

La experiencia con Warner dejó una regla bastante simple: Netflix está dispuesta a comprar en grande, pero no a cualquier precio.

John Ternus

Prev
Todos los perfiles en  topceos.net
Todos los perfiles en  topceos.net
Todos los perfiles en  topceos.net
topceos.net
Todos los perfiles en topceos.net
Investigaciones y análisis — compartido con seriedad.